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Betania: Religión

21 marzo 2010 3 comentarios

Hoy voy a hacer copy&paste, ya que mi amiga Betania ha escrito una entrada que he de tener en cuenta. Es excelente. Qué manera de redactar, qué polite todo, qué sincero, qué verdad, qué síntesis, qué “patada” a los que creen en las musarañas. Por todo esto y más, os dejo aquí estas maravillosas líneas:

Aunque parezca por el título que el tema de esta entrada son las guerras ocasionadas por la religión no es así. Hoy lo que voy a tratar aquí es una teoría que me lleva rondando acerca de la razón no de la religión, sino de su propia creación.

Desde los tiempos más lejanos, antes de la Edad Media y, seguramente, antes de la aparición de la filosofía, el ser humano comenzó a plantearse la necesidad de dar sentido a su existencia. Y al no tener los medios necesarios -como los que ahora poseemos- , la única solución posible para ellos era que “Algo” nos había colocado aquí por “algo”.  Sin embargo, me he dado cuenta de que antes de las guerras entre religiones, de las persecuciones de cristianos por latinos, de musulmanes por cristianos y de cristianos por musulmanes, las razones de la guerra no eran las diferencias entre creencias, sino la necesidad de avance, poder y superioridad que todos los seres humanos perseguimos instintivamente. Es una aplicación más de la Ley del más fuerte: los débiles deben ser eliminados para favorecer así el desarrollo de la raza.Y que mejor modo de averiguar quien es el más fuerte que poniéndose a examen en la guerra.

Sin embargo, el miedo es algo innato en la raza humana. Nuestra capacidad de razonamiento es, además de nuestra mejor arma, nuestro talón de Aquiles, pues nos permite ver con claridad las situaciones de peligro, con la suficiente claridad como para sentir el temor de sufrir algún daño. Al darme cuenta de esto, me pregunto que era lo que impulsaba a los primeros guerreros a luchar por una supremacía pocas veces impuesta, y la única respuesta que me viene a la cabeza es una: Dios.

Si analizamos todas las religiones, todas aseguran que hay vida después de la muerte, que los que trabajan al servicio de su dios obtendrán por seguro un lugar a su lado, donde la felicidad es plena e infinita y no hay más dolor ni sufrimiento.

Creo que, llegado un momento en el que la conciencia humana había evolucionado lo suficiente como para darse cuenta de que lo que realizaban podía suponerles la muerte, comenzaron a renegar de la guerra, a temerla, y a temer morir. Pero unos cuantos, unos que querían dominar todo lo que les rodeaba, decidieron buscar una solución, una solución sencilla, fácil de alcanzar, de imponer. Si tu juras a un soldado que, aunque muera durante la batalla, irá a un lugar mejor, perfecto, feliz, donde seguirá viviendo eternamente, este se mostrará menos reticente de ir a la guerra, e incluso lo hará gustoso, con la esperanza de ver ese lugar maravilloso al que, en el cristianismo, llaman cielo. El hecho de ser inmortal es seguramente lo que más convence a las personas para unirse a una religión: algo que supuestamente nos fue arrebatado por el Pecado Original que todos llevamos en la sangre. Algo que el ser humano siempre ha añorado y perseguido.

Las mentes de aquellos primeros soldados eran aún rudimentarias -en comparación con las nuestras-, por lo que no costó mucho convencerlos. La tradición se fue extendiendo al resto del mundo antiguo, mutando de un lugar a otro, hasta que cada pueblo creyó en un cielo y un dios distinto. Y, como ya dije en un principio, el ser humano busca la supremacía sobre los demás: si bien antes lo único que se intentaba era de gobernar o tener más tierras que los que te rodean, ahora también se trata de inculcar tus creencias en los demás, les guste o no.

Con el tiempo, las creencias se fueron diversificando, provocando guerras de todos contra todos, sin darse cuenta de que todos los que creen, creen en lo mismo: una invención para la guerra, apoyada por todos, para así poder creer en que la vida será mucho más bonita cuando mueras.

Lo que es inconcebible es que, miles de años después de esta invención tan creativa, la gente siga creyendo en esas religiones arcaicas, que se santigüen cuando dices alguna “barbaridad” sobre el demonio (un tema que también trataré algún día), la virgen o el mismísimo Dios padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra, o que consideren amoral aquello que contradice sus creencias, cuando ni siquiera saben cual es el significado de esa palabreja. Y que hagan ojos ciegos y oídos sordos cuando se les nombra alguna barbaridad realizada por su amada y santísima Iglesia (ver Inquisición, Cruzadas, Yihad, etc.).

Y todo esto, por el miedo que sentimos, por no tener que enfrentarnos a la realidad. Por la razón, y al mismo tiempo, por su ausencia.

Vía: http://bethstales.wordpress.com/2010/03/20/religion/

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Misa

28 febrero 2010 2 comentarios

Buenas tardes.

Acabo de llegar de la misa de 1. De vez en cuando acompaño a mi abuela para inspirarme.

Dejando a parte el encanto de una tradición o el placer de una ceremonia, hoy he notado, como siempre, muchos disparates, elementos constituyentes de la religión cristiana (y cualquier otra, ojo).

Sé que me repito constantemente. He de aprender a estructurar mi tesis y buscar buenos argumentos… Pero es que en muchas ocasiones, los argumentos no son razones. Es decir, la religión puede presentar “argumentos”, y no por eso dice la verdad ni mucho menos. Los ejemplos, son argumentos, y se pueden citar. Eso no hace que el mensaje sea más o menos cierto. Por eso yo planteo razonamientos. De los cuales, si tuviera recursos podría hacer estudios psicológicos, biológicos, físicos, sociológicos, etc.

Por lo tanto, os presento mis ideas, las cuales, olvidando (Juan, sé que no puedo completamente, ya…) mi punto de vista subjetivo, considero bastante plausibles.

Todo esto venía a….

Ah, sí, la misa.

Hoy, el cura comentó, entre otras muchas cosas, que Dios nos habla constantemente, solo tenemos que saber escucharle. Dios nos ha hablado con el terremoto de Chile. Dios nos ha hablado con los vientos que hubo ayer y que ahora van hacia la península. Dios nos ha hablado con…

¿Soy el único que lo ve? xD

En la religión católica, todo se deja a “voluntad de Dios”, como he dicho muchas veces: si llueve, es porque Dios lo quiere. Si hay un tsunami, es porque Dios lo quiere. Si un bebé nace, es porque Dios lo quiere. Si un hombre muere, es porque Dios lo quiere.

Es un absoluto determinismo contradictorio, ya que a su vez dicen que Dios únicamente nos creó y nos dejó a nuestro libre albedrío.

Una situación: una persona sufre un accidente y no muere. Me dicen “no había llegado su hora”. Una persona está en el hospital, necesita un trasplante de corazón, si no, morirá. Planteemos dos ramas:

1) El hospital tiene a otras personas antes en la lista de espera, y el sujeto no puede recibir el trasplante. Muere. Los familiares, y cualquier creyente que vea esta situación, dirán que había llegado su hora.

2) Le trasplantan el corazón, y, tras una serie de dificultades, sale adelante. “No había llegado su hora”.

Lo que pasa es que, como solo vivimos una situación, no nos damos cuenta de que en la opuesta hubiéramos dicho lo contrario. Por lo que, lo que llamamos “Dios”, es, en este caso, la probabilidad o la naturaleza.

No había nada divino en que otros enfermos estuvieran antes en la lista de espera. Nada de nada. Otra cosa es que le queramos dar el matiz espiritual del fin de la vida. Pero desde que se exterioriza y se convence a otros, es una muestra total de ignorancia, que encima, se extiende, de ahí que muchas veces no tolere las religiones.

El caso del terremoto o del viento, están tirando al suelo estudios de meteorología y geología, porque “Dios lo ha querido así”.

La postura de la religión es la de no investigar para encontrar respuestas. Se crean una serie de moralejas que recojan un gran número de situaciones cotidianas (la Biblia), y las aplican, leen y repiten sin razonarlas. En eso consiste la misa. Un momento en el que se reúnen todas las personas que necesitan creer que cuando mueran no terminará todo, y se cobijan y retroalimentan con lecturas de un libro que saca un lado positivo de cada acción cristiana para ser compensados por la bondad de Papá Noel Dios.

La filosofía, y, posteriormente, la ciencia, han buscado respuestas posibles y probables a nuestra existencia. A nuestro entorno. A nosotros mismos. La religión, no.

Por este motivo, peco de ser extremadamente tajante, ya que uno en un mismo bloque sólido la política de derechas, la Iglesia y el tradicionalismo, ya que normalmente van de la mano, y promueven “valores”, pero no verdades. “Creen”. Siempre “creen”.

Sé que la mayoría de las veces no se pueden afirmar cosas, por lo que lo más inteligente y acertado es decir “no lo sé”. Pero a su vez, hay que buscar respuestas, no vale con quedarse ahí. Por eso, no me vale que ese bloque “crea”, hay que buscar. Y las respuestas, son opuestas a sus dogmas, así que no les interesa.

Estas son un par de cosillas que se me ocurrieron mientras todos recitaban a la vez fragmentos y canciones, todas ellas pasándose por el forro la imposibilidad de la regeneración celular tras la muerte, la evidencia de que las nubes no hablan, contradicciones tipo “y (alguien) nunca contó a nadie lo que había pasado” (¿entonces cómo está escrito?), etc.

Agradecería otros puntos de vista para motivarme a escribir.

¡Gracias por leerme!

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La pregunta clave

27 febrero 2010 9 comentarios

Hoy, mientras iba a casa de mi abuela a comer tras el instituto, caí en la cuenta: no estoy haciendo la pregunta correcta. La que he de hacer a partir de ahora a los creyentes es: ¿por qué existe Dios?

No si crees o no crees y por qué crees.  Esa respuesta está muy preparada y no se piensa. “Cuestión de fe”.

No. Quiero que me digas por qué crees que existe.

Con esto pretendo entrar en un uso más profundo de la dialéctica propiamente socrática. Sócrates rara vez afirmó algo (“solo sé que no sé nada”). Lo que solía hacer era sentarse a hablar con todo el que se encontraba, plantearle unas premisas, y empezar a hacerle preguntas. De sus respuestas hacía otras preguntas. Y así, la otra persona llegaba a darse cuenta de lo que pensaba antes era erróneo.

Era fascinante.

Eso intentaré simular.

Me he dado cuenta de que cuando afirmo verdades obvias, que van en contra de las “creencias” de otros, las personas se ponen a la defensiva. Por eso, voy a preguntar.

En el mejor de los casos conseguiré que la persona se de cuenta de ciertas contradicciones de sus afirmaciones y sepa rectificar (en cualquier tema, ojo); y en el peor de los casos, conseguiré una respuesta más que añadir a mi lista, para tener datos con los que criticar la capacidad de comprensión de ciertas personas. Pruebas, vamos.

Pero el objetivo es irrelevante para el que ha de responder la pregunta.

Si alguno es creyente, responded, por favor, aunque sea para vosotros mismos (aunque si os véis animados a comentar, perfecto):

¿Por qué existe Dios?

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Dios

13 febrero 2010 Deja un comentario

Leyendo una fascinante (como casi todas) entrada de Genciencia he redundado en los argumentos que me suelen venir a la cabeza durante distintos momentos del día acerca de la religión.

Ya, siento aburriros hablando siempre de lo mismo, y, por desgracia, siempre expongo mi tesis, pero nunca la argumento, pero es que me parece algo de lo más obvio, un axioma en sí.

En esta entrada tratan la fiabilidad de la ciencia y de la religión, como siempre, de manera muy respetuosa. Yo soy más tajante.

Seamos empiristas y no racionalistas por un momento: no en las ideas que podamos formar, sino en la realidad en la que vivimos, ¿hay magia?. No.

Somos seres humanos, tenemos emociones. Disfrutamos con una puesta de sol, un día con los amigos, la sonrisa de un niño, etc. Pero no hay magia ninguna. Nosotros le vemos encanto o desagrado a las cosas. Nosotros llevamos las gafas de un color u otro durante toda la vida. Si nos quitamos las gafas vemos los elementos que componen la realidad: una mesa, dos personas, un perro pequeño, un edificio amarillo…

Esto venía a que… Ay, tengo que aprender a ordenar las ideas…

En la entrada ya nombrada trataban la veracidad o falsedad de afirmaciones del Papa acerca de detalles sobre hechos en la época de Jesús, pero yo creo que no hay que examinar ahí. Si ahora nos damos un golpito en la cabeza y nos damos cuenta de que: “Eh, que la magia no existe, y ese hombre no resucitó”, no tendríamos que ponernos a buscar detalles posteriores a esa mentira.

No, a ver… Estoy pareciendo demasiado radical y cerrado a posibilidades, pero… Dios es una invención del ser humano. Es más probable que exista Papá Noel a que exista Dios. Somos conscientes de que nosotros inventamos a Papá Noel, ¿no? Creemos en Papá Noel, pero a su vez, obviamente, sabemos que Papá Noel no existe. Pasa exactamente lo mismo con Dios. Si nos centramos en este hecho primero, no tenemos que mirar si la Virgen lo era o no, qué hizo o no Jesús, porque ellos no son más que personajes en la novela de esta invención.

Antropológicamente, la religión ha sido uno de los principales pilares de cualquier cultura. Ha sido imprescindible. Presente desde los comienzos del hombre.

Si estás en un barco, hundido en el fondo del mar, y te queda poco aire, es menos doloroso pensar que no debes preocuparte, que pronto vendrán a buscarte, aunque sepas que no va a ser así, a pasar el resto de horas sabiendo que en cualquier momento dejarás de ser.

Creer que Dios existe es como creer que Super Man existe. Aunque comprendo perfectamente la necesidad de creer en Dios. La vida, sin las gafas, es muy triste. Triste para el que está acostumbrado a verla con gafas de colores… Yo, por ejemplo, siempre la he visto de manera objetiva (todo lo objetiva que se puede ver), sin anteponer mis preferencias, gustos u opiniones a lo que es o a como es una cosa (la objetividad se puede aplicar a cualquier campo).

Pero a pesar de comprender la necesidad de creer en algo más allá, no la respeto, ya que me parece un recurso débil: autoengañarse. Bueno… En realidad nos autoengañamos constantemente. Cada día. Para evitar cosas que no nos gustan.

Entonces, ¿es igual de aceptable autoengañarse acerca del sentido de la vida? No lo sé. Es complicado. La respuesta a esa pregunta no logro encontrarla, ya que depende de la situación en la que esté me veo más compasivo y lo acepto, y otras, me sigue pareciendo muy fácil y cobarde. Por lo que aún no puedo responder objetivamente a esa pregunta.

Lo que fomenta mi “desprecio”, si se puede llamar así, por la religión (llamando religión al conjunto de sociedades y creencias que se basan en la existencia de una divinidad) es que el juicio o sentido común de las personas creyentes se ve cegado. No puedes razonar con una persona que crea en Dios, ya que si de verdad pudieras, podrías hablar y estar ambos de acuerdo con la teoría de la evolución, con ello, que no existió Adan y Eva, con ello, que no es posible la regeneración celular de células muertas, ergo no se puede revivir… Y así desmontar cada mentira.

No es necesario ser experto en ninguna ciencia, solo con tener la mente abierta y poder llegar a una conclusión con las premisas que tenemos.

Tras toda esta exposición de mi tesis, he de decir que hay una posibilidad de que todo lo que comprendemos, en realidad no sea así, por lo que podrían existir Dioses, magia, vidas consecutivas, y cientos de cosas más. Pero precisamente por eso, como “todo” lo “decimos” los humanos, si no lo podemos probar, no pasa de ser una idea de una mente.

Lo que pasó con Dios es que se inventó, y se inventó de manera que tuviera todas las características para no ser refutado con otra idea. Ya que es invisible, omnipotente y no interviene… ¿eso no es lo mismo que nada? Atribuimos las cosas buenas a “gracias a Dios ha pasado esto”, sin embargo, cuando pasa algo malo no le echamos la culpa a Dios… Eso es un Dios que lo utilizas para lo que te interesa y para lo que no, no.

Por todo este potaje de ideas que creo que he ido dejando, quiero que entendáis que el ser humano puede imaginar mundos, seres fantásticos y muchísimas cosas más, pero la realidad que habitamos la conocemos por los sentidos, por lo que para decir “sí, esto es así”, debemos poder probarlo, si no, no es más que otra idea surgida de nuestra infinita capacidad de imaginación.

PD: Conclusión: respecto a la entrada que cité al principio, quería decir que nos debemos centrar en la mentira/creencia primera, que Dios existe. Por lo tanto, ya no tenemos que argumentar contra la Iglesia, el Papa, la Biblia… Todo se cae si le quitas la base.

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Religión: Indignado… Completamente indignado

16 agosto 2009 8 comentarios

Extraños razonamientos

Las lunas de Júpiter son invisibles a simple vista y por tanto no pueden tener influencia sobre la Tierra, y por tanto serían absolutamente inútiles, y por tanto no existen.

– Francisco Sizzi, profesor de astronomía
intentando desacreditar a Galileo, allá por 1610

Fuente: Microsiervos

¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHH! ¡NO! ¡ME DUELEN LOS OJOS! ¡AAAHHHHHHGG!

De verdad. No… No tengo fuerzas…

Gente resentida por los ataques a la religión. Estúpidos al fin y al cabo. Gente que no… Ahg… No puedo.

Esa cita compara la invisibilidad al ojo humano y la no influencia de las lunas de Júpiter sobre la Tierra con el “¿como sabes que Dios no existe? ¿por que no puedes verle?”. No entiendo como pueden siquiera mencionarlo en una web como Microsiervos.

La religión fué inventada por los hombres. La necesidad de creer que cuando se muera no se van a descomponer, sino que van a hacer algo de cuento, como ir a un cielo bonito, reencontrarse con familiares, o cualquier otra cosa dependiendo de la religión. A ver… En el hipotético caso de que tomemos esa premisa como verdadera, ¿como es esto para que lo entienda? en cada zona, depende de la religión que domine, se va al cielo, al reino de Ala (con muchas virgenes, por supuesto)… Esto va como por distritos, ¿no?

Varios dioses… Vale… (PERO COMO ALGUIEN PUEDE…. AAHGGH). Yo creo en el mío, tu crees en el tuyo… Vale, vale… (AAAHGG). Cada uno cree que va a ir a un sitio y que Dios quiere esto, Dios quiere lo otro… “Si Dios quiere…”… No sé.. Quiero decir… Mi cabeza va a miles de revoluciones por segundo, y cuando ya he terminado de pensar cientos de boberías sobre la religión me digo: ¿y ahora como lo escribo? Ya no me acuerdo como empecé. Así que escribo cosas sueltas.

Ante mi incredulidad porque una sola persona en el mundo pueda creer en algún Dios, la gente reacciona poniendose nerviosa por atreverme a rebatir su existencia, relajandose como pensando que soy yo el estúpido y que no entiendo nada (ante estas personas no se puede hacer nada, ya que no hay nada peor que creer en algo fiel e incondicionablemente; en las películas, esto puede parecer bonito, pero es una clara muestra de falta de inteligencia, ya que no pueden ni razonar ni recibir razonamientos). Otros presentan actitud de pasota, como en plan “que cada uno crea lo que quiera”. Otros me llegan a intentar explicar una relación subatómica entre poderes divinos y la ciencia… (DIOS). Y más reacciones que ahora no recuerdo.

He llegado a una conclusión. La gente no cree que Dios exista; quiere que Dios existan. Necesitan creer que existe algo más allá, por lo que quieren que exista. Por eso mueven tierra y mar. ¿Yo? Yo les entiendo perfectamente. Puedo comprender sin problemas lo que sienten y quieren. Pero a la vez… Ahg… Soy capaz de ponerme en sus lugares, pero eso no quita la gran venda que ralentiza súbitamente el desarrollo de la sociedad, la ciencia y demás ámbitos. Es… Ahg.

Algunas personas se han atrevido a llegar a decirme: “No, es que Jesús existió. Está probado científicamente.” Primero: ¿tu te estas oyendo? Segundo: ¿eres consciente la de bebés que nacen cada año y sus madres le ponen el nombre de Jesús? ¿y Jorge? ¿Luis? El hecho de que en Belén o Nazaret naciera un niño y que su madre le pusiera Jesús no tiene nada ni de mágico ni de fantástico. ¿Cuantos niños nacen al día? Con esto concluyo: Vale, ese día nació Jesús. Yo nací también un día. ¿Y? Ahora, esa fué la persona que la gente cogió para empezar a crear cuentos, y cuentos, y cuentos, que es lo que ahora llamamos religión. “No es por que lo diga yo, es que está escrito en la biblia”. Con permiso: AAAAAAAAAAHAJAHAJAJAAJAJAHJAAHJA. Vale, ahora si. La biblia. Ese libro… Libro escrito a ordenador. Palpable. Legible. Alguna que otra falta de ortografía si miras bien. Vale. ¿Me puedes explicar que tiene de mágico ese libro? Está escrito por personas como tú y como yo que dijeron que lo habían escrito santos y seres divinos. No entiendo como la gente puede creer nada de lo que pone ahí. Yo, para comprender un poco más la religión, he leido gran parte, y todo son moralejas e historias muy entretenidas con un trasfondo moral… Moral… (Me desvío un poco:) La gente confunde religión con moralidad. Cuando debato con alguien y llego a la hipótesis de qué pasaría si no existiera la religión, me han soltado: “Pues que cada uno haría lo que quisiera y esto sería un caos”. Eso es si desapareciera la moralidad. Vale, la religión está fuertemente agarrada a la moralidad, pero no son la misma cosa. Puede desaparecer la religión, esa estúpida creencia a cosas despues de la muerte y a seres que según la persona influyen o no en la vida, y seguir existiendo la moral.

Me he desviado… A ver… Lo siento, es que puedo escribir miles de hojas sobre la ceguera de los seguidores de la religión, pero sería completamente inutil. Los que creen, seguirán creyendo, y los que no creen, opinaran sobre lo que he escrito. Algunas personas dirán que me he pasado, otras que les parece bien… Pero no pretendía ser educado ni hacer amigos con este post. Simplemente es algo que no puedo soportar. Si una persona tiene la capacidad de decir dos más dos son cuatro, no entiendo como puede decir que cuando algo pasa es por que Dios así lo ha querido (muchos creyentes creen que no estan tan arrojados a Dios y no le atribuyen todo, pero, aunque no le atribuyan las acciones físicas, siempre les atribuirán las reacciones emocionales o momentos especiales).

Puedo escribir tantos post de religión como arrebatos por indignación tenga. Pero ahora, voy a concluir, que me duelen los dedos.

A todo esto, no he hablado sobre lo que me ha hecho cogerme este arrebato. La cita de Microsiervos que puse arriba. Me da igual el autor. Completamente igual. Lo haya escrito quien lo haya escrito. A ver. Es tan evidente que no necesita explicación:

Dios es una invención del ser humano. Esa invención tiene unas características para no poder ser refutada por otros: es invisible (omnipresente, está en el espíritu…, hay una expresión para todos los gustos), no contacta con los humanos de manera probable, e interviene o no en la vida (unos dicen que existe algo ahí, otros que cuando algo pasa es por que el lo quiere (los cuales, muchas veces, dejan al aire cosas y cuando pase algo se quedan tranquilos pensando que así lo quiso Dios), otros creen sentirle, muchos le piden cosas, etc.). Cuando alguien dice: “Dios no existe”, salta otro: “No puedes probar ni que exista ni que no exista” (AAAAAAAHHHGGGGGG). No tengo respuesta ante esas palabras. Me hierbe la sangre. No entiendo como la gente puede llegar a ese estado. A ver. Tenemos que partir de unas bases no muy arriesgadas que nos permita definir la realidad en la que vivimos. Y puesto que vivimos en esta realidad, inventar o suponer que en otra realidad existe X disparates, es perder el tiempo, puesto que no vivimos ahí.

(Me estoy volviendo a desviar)

No es rebatible: Dios no existe. Cada uno creera lo que le de la gana, siempre y cuando no dificulte el avance. Y en esa cita, utilizan la explicación de por qué Dios no existe de alguien que no lo dejó completamente claras las cosas. Partiendo de que alguien dijera: “Dios es invisible, y no influye en nuestras vidas, por lo que no existe” (es una explicación con agujeros e inexacta), alguien viene, y dice: “Entonces, si las lunas de Júpiter, como son invisibles al ojo humano y no influyen en el funcionamiento de la tierra ni en la vida humana, no existe”. A eso venía lo que decía de seguidores de la religión resentidos. Acaban de cojer un molde y lo han puesto donde han querido como lo han querido sin pensar. No podemos lanzar afirmaciones al aire sin fundamentos. No puedes utilizar esa mala explicación de la inexistencia de Dios para negar las lunas de un planeta, puesto que es demostrable que las lunas están ahí, que Dios exista, no.

Ya se me va la vista. No sé que he escrito y que he pensado pero no he escrito… Yo creo que me debería grabar hablando con alguien sobre religión. Así saco más conclusiones… Aunque pensando solo también saco bastantes.

De vedad… No sé que tengo que hacer. Vivimos en una sociedad en la que cada uno va a lo suyo. Si alguien me lee, no va a cambiar absolutamente en nada su posición frente a este tema. Yo, cuando leo algo, veo una película, presencio un debate, me doy cuenta cuando el otro tiene razon y corrijo. Pero claro… Ay… No sé.

Más adelante, si veo algo que me vuelva hacer echar chispas, escribiré sobre este tema.

Siento si he ofendido a alguien, pero el objetivo de este post no era ser ni educado ni correcto, sino sincero y como una patada en la cabeza a quien aún tenga los ojos cerrados.

Gracias por leer este delirio mío.

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