Archivo

Artículos etiquetados y‘Pozo Izquierdo’

Pozo Izquierdo

1 agosto 2009 9 comentarios

Mi padre es una persona digamos especial. Tiene una manera inconformista de ver el mundo que me gusta mucho. Cuando era pequeño y más maleable aun, el me inculcó la empatía y el cambio de perspectiva. El se ponía en el lugar de cada persona. Y yo ahora hago lo mismo pero de manera potenciada (cuando alguien hace algo malo, por ejemplo, no me limito a decir “que hijo de puta, que cabrón, como ha podido hacer una cosa así”, como dice la gente; obviamente, para llegar a hacer algo, hay que haber pasado por otra cosa que te haya llevado a eso, y yo pienso en que le ha podido llevar a).

Ahora, con los años, me doy cuenta que se va demasiado por su espiritualidad personalizada y deja un poco de lado la objetividad. Pero bueno. Es lógico. Así que ahora ya yo solo me desarrollo con debates sobre psicología o ciencias exactas, porque el, cada vez me da respuestas más subjetivas.

Aparte de eso, es una persona muy exigente. No, exigente no es la palabra… No me quiere ver quieto. Ahora ha aflojado un poco, pero antes, cuando me veía agotado, tumbado en el sofá o con el ordenador, me decía: “Acción, acción. Si no tienes nada que hacer vete a dar una vuelta por el pueblo corriendo, arregla la pata de esa mesa, saca al perro… ¡Corre!, acción, acción”… Y eso, como que es un poco desesperante. Con lo a gusto que estoy yo con mi portátil en mi camita…

Bueno, pues un par de años después de que mis padres se divorciaran, empecé a venir con mi padre un fin de semana cada 15 días. Hace unos dos años, como yo voy más a mi bola, ya no seguíamos esa norma tan a raja tabla, y a veces estaba un par de meses sin venir, y otras veces venía una semana entera.

Pozo Izquierdo

Mi padre vive en Pozo Izquierdo, un tranquilo y pequeño pueblo pesquero. La gente de aquí es muy agradable. Bueno… Quizás sean agradables porque un 35% de la población de aquí lleva un par de copas encima a todas las horas del día.

Aquí todos se conocen. Todos se saludan y se van a ver constantemente, porque la casa más lejana está a 15 minutos caminando. Pero yo aquí pinto poco… Soy más de ciudad. La playa me cansa si estoy 12 horas al día. No soy de irme con la “pandilla” de gente de mi edad a vagar por el pueblo con la tabla de surf. Y el viento que pega aquí es monstruoso. Terrible. Por eso en este sitio se celebran competiciones de Wind Surfing; viene gente de todo el mundo a surfear aquí.

Así que me suelo quedar en casa de mi padre. Pero llega un momento en el que me agobio, porque la casa es muy muy pequeña, y al estar a la orilla del mar, la humedad corroe toda la tecnología que lleve conmigo. Entonces p

ensareis “¡Ah!, ¡al lado del mar! ¿por que no te bañas?”, pues porque aquí no existe la arena. Toda la costa es de rocas. Rocas del tamaño de los panecillos redondos, esos que suelen poner en los restaurantes para untar con mantequilla, esos…

Bueno. Pues hoy he llegado a casa de mi padre para quedarme con el hasta el miércoles que viene. Supongo que serán unos días agradables (o por lo menos eso espero), aunque este no sea mi lugar favorito. Me evadiré un poco con el iPhone, la PS3 y el portátil (que por cierto, aquí la conexión va lentíísima; puse a descargar la pequeña actualización del iPhone 3.0.1, y me dice que va a tardar 4 horas xDDDDDD).

Si a alguien se le ocurre alguna idea para estar entretenido con el ordenador esas horas inútiles productivamente hablando, se lo agradecería. También, si alguien se aburre, estaré encantado de chatear con esa persona, enviarle mails desde el iPhone cuando esté en la calle, o actualizar más a menudo Twitter.

Pues lo dicho… ¡Aquí estoy para cualquier cosa! ^^

Categorías:Uncategorized Etiquetas: , ,
Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.