Archivo

Artículos etiquetados y‘Objetividad’

Hescrivan vien, poh faboh

4 septiembre 2010 1 Comentario

Una de las pocas cosas que odio de Internet es el tópico que se ha creado a modo de excusa con la cual se puede escribir omitiendo reglas ortográficas y sintácticas a través de este medio. Esto, a su vez, se ha desplazado al papel.

Ya es “normal” ver ‘ola’ como saludo, ‘k tal?’, ‘wapo’ y muchos otros términos incorrectos. Pero, no estamos en clase, ¿no? O al menos esa es la excusa que siempre me ponen cuando intento corregir esos atentados contra la lengua española (y cualquier otra lengua, ya que estas derivaciones son utilizadas mundialmente). Y esto me sorprende enormemente cada vez que lo oigo: ¿NO ESTAMOS EN CLASE? ¿qué tiene que ver una cosa con la otra? Al salir del instituto o colegio las reglas ortográficas y sintácticas no cambian. La RAE no dicta normas únicamente útiles para realizar un examen de Lengua. Es nuestra lengua. Las ramificaciones regionales las comprendo, pero eso es una cosa, y otra completamente distinta es lo que se hace actualmente.

No sé si se debe a falta de cultura, al acceso a la información pero estudio y asimilación insuficientes, a la necesidad de destacar…

Teóricamente, en un principio, esto surgió como abreviaciones de términos utilizados frecuentemente para agilizar las conversaciones y poder escribir textos más rápidamente. Pero ya no es cuestión de ahorro de tiempo. Encuentro a diario cosas como “hecho de menos”, “haber” (cuando se quiere decir “a ver”), “demaciado” o “habrir”. Todas estas cuchilladas al diccionario (que me han producido un tic en el ojo al escribirlas) requieren el mismo número de pulsaciones o más que el término correcto. Por tanto, ya omito la posibilidad de que se traten de simples abreviaciones sin importancias.

La gente no sabe escribir. Y no hablo de poder redactar grandes textos, ya que yo mismo cometo muchos errores. Me refiero a “escribir”. Ahora se envían señas que el otro ha de interpretar, pudiendo significar muchas cosas. Cada vez es más difícil encontrar a personas que se expresen de manera correcta, precisa y cuidada.

He oído que a esto se le denomina el fenómeno HOYGAN.

De un modo u otro, no lo considero un signo de evolución o adaptación, sino una muestra de decadencia cultural pese a las increíbles oportunidades y medios para obtener información y aprender de los que disponemos hoy en día.

Categorías:Uncategorized Etiquetas: , ,

El deporte

5 julio 2009 3 comentarios

El deporte surgió como entrenamiento para la guerra. La gente se preparaba así físicamente para el combate cuerpo a cuerpo.

Según mi punto de vista, en la actualidad, el deporte ya no tiene mucho sentido. Opino que es más importante ser inteligente y tener buenos conocimientos y algún impedimento físico por la falta de ejercicio, a tener un cuerpo bien estructurado, formado y mantenido pero viviendo como un borrego. Ahora bien: lo mejor siempre es el equilibrio. El mundo cambiaría completamente si ahora todos estuviéramos discapacitados físicamente pero con un intelecto enorme. Pero si tengo que elegir, me quedo con la inteligencia.

Lo que es muy preocupante es que una mayoría de personas en todo el mundo tenga como tema principal de conversación el deporte. De hobby, ver deporte (que si por lo menos lo practicaran, haría algo de bien en su estado físico). Y más ámbitos relacionados con el deporte.

Después, pienso que el ejercicio es necesario para tener salud (ya que según la OMS, salud es el perfecto estado físico, mental y social), y el deporte es una manera más amena y divertida de practicarlo. Así, que me tengo que tragar mis palabras.

La motivación y el entusiasmo que se arroja al deporte me parecen innecesarios y exagerados. (Ah, y algo que siempre he tenido ganas de decir, pero nunca tengo ocasión:) El tiempo que la gente dedica a ver un partido (de cualquier deporte), jugarlo etc. podrían estar leyendo un libro, haciendo un ciclo formativo, dando un paseo, aprendiendo un idioma… Ya, “la pereza”. Es más fácil y divertido ver un partido de algo. Pero si todo lo decidimos así, no se a donde vamos a llegar. La gente cada vez es más vaga. Objetivamente, se va a trabajar o a realizar una acción para obtener un beneficio, vale, es lógico que el individuo mire para él; pero ya la gente está constantemente intentando raspar minutos para irse del trabajo, hacerlo mal, saltarse los protocolos… No sé. A mí también me ataca la pereza, y cuando puedo permitírmela, cedo, pero cuando no, joder, si tengo que hacer algo lo hago, y lo hago bien. (Y tras este desvarío sin relación directa con el post… :) )

Mi contacto con el deporte ha sido diverso y a intervalos irregulares. He practicado muchos deportes durante toda mi vida, aunque ninguno me ha conseguido gustar (bueno, si, uno).

Empecé en natación a los 3 o 4 años, y he estado hasta los 14. Es mi deporte favorito. Adoro el agua. Adoro el mar. Se me da de maravilla. Dame agua y voy más rápido que sobre tierra. (Nota: de pequeño no entendía por que la gente iba en barcos pudiendo ir nadando a los sitios xD).

A los 6 años mi madre me metió en futbol por las tardes como actividad extraescolar porque iban varios compañeros de mi clase. Yo hacía de portero, pero me daba miedo que me diera la pelota, así que no duré mucho.

Desde entonces hasta ahora he seguido practicando la natación, he hecho esgrima, waterpolo, volleyball, tenis… Y poco más, que yo recuerde. Eso si, un deporte que nunca he practicado es el baloncesto, y es el que más me convendría, entre otras cosas, por mi 1,98 de altura. Quizás nunca me ha dado por probarlo porque lo he aborrecido de tanto que me lo han dicho. Cada vez que me encuentro con alguien y quiere romper el hielo sale con algo de: “Uff, que alto eres. Juegas al baloncesto, ¿no? ¿cómo? ¿que no juegas? Pues que desperdicio, porque tienes una buena altura…” ¿QUE DESPERDICIO? ¡¿QUE DESPERDICIO?! SACO 9 DE MEDIA Y LEO LIBROS DE ASIGNATURAS DE AÑOS SUPERIORES, ME PLANTEO COSAS QUE NADIE DE MI EDAD SE PLANTEA Y (está muy mal que yo lo diga, y atenta contra mis principios, pero) SOY MUY INTELIGENTE. Si me estoy echando a perder por no jugar en un equipo de baloncesto, que así sea.

Bueno… Yo seguiría escribiendo, pero creo que lo que quería decir ya está dicho.

Categorías:Uncategorized Etiquetas: , ,

El cambio

3 julio 2009 Deja un comentario

¿El cambio es bueno?
Esa pregunta no tiene respuesta, pero el cambio es inevitable, por lo que los que mejor se adaptan son los que sobreviven, los más inteligentes.

Categorías:Uncategorized Etiquetas:

La objetividad y la verdad

22 junio 2009 2 comentarios

Mucha gente me dice con aire de profundidad: “No, la verdad no existe; tu tienes tu punto de vista y yo tengo el mio“. POR DIOS. La verdad claro que existe. Solo que la gente se va a campos más complicados y terminan diciendo que no existe la verdad. La objetividad es verdad: Yo ahora te digo que esta mesa es marrón, y es verdad. Yo ahora analizo la madera y te puedo decir la densidad. Es verdad. No hay punto de vista ahi. El problema de muchas personas es cuando lo llevan a otro plano. Como por ejemplo al describir a una persona, calificar un acto, etc.

No a todo el mundo le puede gustar; pero es que la objetividad no consiste en que te guste o no: afirma echos reales y demostrables. Ciencia.

Al describir a una persona, por ejemplo, una persona subjetiva me dice: “Agustín, ¿me vas a decir a mi que esa tía no es una mala persona?, ¿despues de haber hecho esto, esto y esto?” (Y más cosas que ahora no recuerdo, pero a lo que iba:) Eso es una opinion. Un dato subjetivo. Ahora le preguntamos al marido o a la madre de esa señora y dirá lo que les parece a ellos. Por eso odio la subjetividad; y por desgracia todos los humanos son subjetivos, incluido yo.

La descripción objetiva de una persona es: Esta persona es así, así y así. Ha hecho esto, esto y esto (diciendo ABSOLUTAMENTE TODO, nada de solo lo malo o solo lo bueno, moralmente hablando). También se podría recojer las opiniones de varias personas para sacar el mínimo común múltiplo, pero no tendría un valor objetivo relevante.

Pero como no vamos por la vida analizando todo de manera rigurosa, es más sencillo decir que no existe la verdad.

Pero claro que existe. Solo que preferimos no complicarnos la vida y dejar algunas cosas al azar.

El otro asunto es la calificación subjetiva de los actos, del que ya hablaré en otro momento.

Categorías:Uncategorized Etiquetas: ,
Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.