Misa

Buenas tardes.
Acabo de llegar de la misa de 1. De vez en cuando acompaño a mi abuela para inspirarme.
Dejando a parte el encanto de una tradición o el placer de una ceremonia, hoy he notado, como siempre, muchos disparates, elementos constituyentes de la religión cristiana (y cualquier otra, ojo).
Sé que me repito constantemente. He de aprender a estructurar mi tesis y buscar buenos argumentos… Pero es que en muchas ocasiones, los argumentos no son razones. Es decir, la religión puede presentar “argumentos”, y no por eso dice la verdad ni mucho menos. Los ejemplos, son argumentos, y se pueden citar. Eso no hace que el mensaje sea más o menos cierto. Por eso yo planteo razonamientos. De los cuales, si tuviera recursos podría hacer estudios psicológicos, biológicos, físicos, sociológicos, etc.
Por lo tanto, os presento mis ideas, las cuales, olvidando (Juan, sé que no puedo completamente, ya…) mi punto de vista subjetivo, considero bastante plausibles.
Todo esto venía a….
Ah, sí, la misa.
Hoy, el cura comentó, entre otras muchas cosas, que Dios nos habla constantemente, solo tenemos que saber escucharle. Dios nos ha hablado con el terremoto de Chile. Dios nos ha hablado con los vientos que hubo ayer y que ahora van hacia la península. Dios nos ha hablado con…
¿Soy el único que lo ve? xD
En la religión católica, todo se deja a “voluntad de Dios”, como he dicho muchas veces: si llueve, es porque Dios lo quiere. Si hay un tsunami, es porque Dios lo quiere. Si un bebé nace, es porque Dios lo quiere. Si un hombre muere, es porque Dios lo quiere.
Es un absoluto determinismo contradictorio, ya que a su vez dicen que Dios únicamente nos creó y nos dejó a nuestro libre albedrío.
Una situación: una persona sufre un accidente y no muere. Me dicen “no había llegado su hora”. Una persona está en el hospital, necesita un trasplante de corazón, si no, morirá. Planteemos dos ramas:
1) El hospital tiene a otras personas antes en la lista de espera, y el sujeto no puede recibir el trasplante. Muere. Los familiares, y cualquier creyente que vea esta situación, dirán que había llegado su hora.
2) Le trasplantan el corazón, y, tras una serie de dificultades, sale adelante. “No había llegado su hora”.
Lo que pasa es que, como solo vivimos una situación, no nos damos cuenta de que en la opuesta hubiéramos dicho lo contrario. Por lo que, lo que llamamos “Dios”, es, en este caso, la probabilidad o la naturaleza.
No había nada divino en que otros enfermos estuvieran antes en la lista de espera. Nada de nada. Otra cosa es que le queramos dar el matiz espiritual del fin de la vida. Pero desde que se exterioriza y se convence a otros, es una muestra total de ignorancia, que encima, se extiende, de ahí que muchas veces no tolere las religiones.
El caso del terremoto o del viento, están tirando al suelo estudios de meteorología y geología, porque “Dios lo ha querido así”.
La postura de la religión es la de no investigar para encontrar respuestas. Se crean una serie de moralejas que recojan un gran número de situaciones cotidianas (la Biblia), y las aplican, leen y repiten sin razonarlas. En eso consiste la misa. Un momento en el que se reúnen todas las personas que necesitan creer que cuando mueran no terminará todo, y se cobijan y retroalimentan con lecturas de un libro que saca un lado positivo de cada acción cristiana para ser compensados por la bondad de Papá Noel Dios.
La filosofía, y, posteriormente, la ciencia, han buscado respuestas posibles y probables a nuestra existencia. A nuestro entorno. A nosotros mismos. La religión, no.
Por este motivo, peco de ser extremadamente tajante, ya que uno en un mismo bloque sólido la política de derechas, la Iglesia y el tradicionalismo, ya que normalmente van de la mano, y promueven “valores”, pero no verdades. “Creen”. Siempre “creen”.
Sé que la mayoría de las veces no se pueden afirmar cosas, por lo que lo más inteligente y acertado es decir “no lo sé”. Pero a su vez, hay que buscar respuestas, no vale con quedarse ahí. Por eso, no me vale que ese bloque “crea”, hay que buscar. Y las respuestas, son opuestas a sus dogmas, así que no les interesa.
Estas son un par de cosillas que se me ocurrieron mientras todos recitaban a la vez fragmentos y canciones, todas ellas pasándose por el forro la imposibilidad de la regeneración celular tras la muerte, la evidencia de que las nubes no hablan, contradicciones tipo “y (alguien) nunca contó a nadie lo que había pasado” (¿entonces cómo está escrito?), etc.
Agradecería otros puntos de vista para motivarme a escribir.
¡Gracias por leerme!

