Café

El café. No hablo de la bebida. Me refiero al símbolo del café. He comentado en muchas ocasiones alguna situación ideal en el metro de Londres o Nueva York, camino al trabajo, con un traje elegante, un móvil de última generación en una mano y un café para llevar en la otra. Justo ahora, pensando, me he dado cuenta del gran elemento simbólico que tiene una infinidad de anuncios, fotografías, películas, etc. Marketing e imagen al fin y al cabo. Pero, ¿por qué? ¿por qué el café? El café, consciente o inconscientemente se identifica con un buen nivel profesional. Como dije, la imagen de un ejecutivo importante de una compañía comando café donde sea. Hay que tener en cuenta que dependiendo de la persona que esté tomando café, la imagen que se da es una u otra. Si se trata de un cargo importante, se refleja con poder, un trabajo ocupado que le requiere, sin embargo, con una persona de un cargo bajo de una empresa o sistema el café puede representar el estrés de su trabajo, menos reconocido que el del primer caso, muchas cosas por hacer, pocas horas de sueño, etcétera.
Este análisis y reflexión que hago en estos momentos es puramente subjetivo, sólo quiero redactar la sensación que me da algo tan sencillo como un café.
El director de una empresa que se levanta de una cómoda y elegante cama que puede estar situada tanto en un céntrico y amplio piso como en una señorial casa de un barrio residencial. Ese hombre se despierta a una hora temprana, se ducha con las noticias de la mañana de fondo en un televisor de dimensiones considerables. Tras vestirse con un traje elegante de su colección situada en el vestidor, coge su coche y pone rumbo a las oficinas de su empresa, en un gran edificio acristalado con decenas de plantas. Pero antes para en un StarBucks o similar para comprar un Caffè Mocca y tomarlo por el camino. Subiendo por el ascensor saluda amistosamente a sus compañeros, con los cuales quizás cene esa noche, hasta que llega a su planta, en la cual saluda a su secretaria, le pide que le mande algunos informes del día de ayer, y se sienta en su cómodo asiento mientras revisa desde su móvil los mails recibidos durante la noche. Comienza a darle sorbos a su café mientras observa bajo sus pies la ciudad de Manhattan.
Ese mismo directivo puede estar amargado, tener problemas de estómago por la acidez del café o deprimido por problemas familiares o aspiraciones que distan mucho de su trabajo actual. Por lo tanto no hablo de una imagen fija de ‘ganador’, sino de mi imagen subjetiva sugestionada por muchas películas americanas de hombres triunfadores y vidas perfectas.
No hay dos vidas iguales.
Los símbolos tienen el valor que cada uno les da. Muchos trabajadores probablemente le tengan hasta fobia al café, ya que hay que tener en cuenta que es muy probable que lo asocien a largas e indeseables jornadas de trabajo. Pero como yo aun no he llegado a ese punto, lo veo atractivo. Me gusta.
Ya llegaré a alguna situación similar y volveré a cambiar de opinión. Pero, por ahora, me regocijo con mi prototipo superficial de éxito. Ámbito personal aparte.
Falta decir que este es el efecto deseado por muchas empresas, ya que se benefician de ese aspecto consumista y novedoso que se transmiten en diversos medios para comprar y sentir seguridad y autoconfianza en nuestro entorno social. Soy consciente de todo, simplemente me parece curiosa la imagen mental que tengo creada, las causas y las consecuencias de esta.
Y esto es todo por hoy. Hasta aquí llega mi paranoia vespertina de domingo.
¡Un saludo y gracias por leerme!
Último examen del curso
Mañana tendré el último y peor examen de todo el curso: Fundamentos Físicos para la Informática.
Me cuesta tanto esa materia que ya doy por hecho que tendré que repetirla el año que viene. Y no hablo en broma. Es insufriblemente incomprensible. Los conceptos que nos dan son interesantes. La teoría, también. Pero los ejercicios y circuitos… NO.
Probablemente cuando lo comprenda me parecerá una bobería que se puede resolver separando en pequeños problemas independientes, pero aun no he llegado a comprender muchas cosas de la materia, por lo que no puedo asimilar y diseccionar.
No sé ni qué hago escribiendo esto. Debo seguir repasando ejercicios tipo y memorizando fórmulas. Pero es que una parte de mi me dice: Mañana, cuando termines este examen… ¡SERÁS LIBRE! Dios. Verano. ¿Sabéis lo que es eso? Verano. Verano. Despertarme a las 4 de la tarde, poner a calentar una pizza, poner un juego en la PS3, otro en la Wii, otro en el PC y el portátil con las redes sociales… Otro día ir a la playa y nadar todo lo que pueda, tomar el sol, dormir como un bebé… Otro día quedar con amigos para ir a algún sitio divertido, ver una película, tomar un helado, y otro, y otro. Después una granizada…
PERO AHORA HE DE SEGUIR CON FÍSICA. Así que no me distraigáis.
No tengo muchas esperanzas, pero, hay que intentarlo, ¿no?
Diario/Personal – Reflexiones/Análisis
Tras volver a ver La Red Social me estoy planteando crear otro blog. Uno lo utilizaré para comentar boberías varias o lo que se me vaya pasando por la cabeza. Un diario. Entradas cortas (o largas) en las que puedo contar lo que he hecho ese día o comentar algún tema que me apetezca, así, a voz de pronto. Y. el otro, utilizarlo para cuando me apetece hacer reflexiones importantes o análisis acerca de religión, política, filosofía, alguna noticia, etc.
La idea me parece interesante. Sólo queda llevarla a cabo.
Pero estoy indeciso. No sé si conservar este para el diario o para las entradas preparadas…
Necesito consultarlo con la almohada…
Buenas noches.
Convocatoria Premio Extraordinario Bachillerato
Escribo esta entrada debido a que bastantes personas me han preguntado acerca de lo que voy a hablar, y, por no repetirlo, he prometido escribir
Bueno, y como historieta para el blog también vale.
Hace casi dos semanas algunos institutos se pusieron en contacto con sus antiguos alumnos de bachillerato del año pasado debido a que el Gobierno de Canarias convocó a los estudiantes con más de un 8,75 de media. Yo me enteré inicialmente por distintos compañeros que me lo habían comentado, pero, un día después, la secretaria de mi instituto llamó a mi madre para explicarle en qué consistía la convocatoria.
Los asistentes a la prueba contábamos con que fuera una especie de “segunda Prueba de Acceso a la Universidad”, ya que nos iban a examinar de casi todas las materias cursadas el año anterior. Una vez quedamos enterados de que existía esa prueba y de que nos habían invitado a hacerla, únicamente tuvimos 4 días hasta que fuera ésta.
Por lo que el repaso fue muy breve o nulo.

Las pruebas fueron la mañana del día lunes 28 de febrero.
Al llegar, todos nerviosos (no éramos muchos, la verdad), nos recibe el corrector de filosofía y nos explica en qué consistirá cada prueba. Para nuestra sorpresa, filosofía e historia de España consistían en comentarios de dichas asignaturas, pero de textos que nunca habíamos leído. Decían que eran conscientes de que lo que habíamos dado en el instituto lo sabíamos a la perfección (no tuvo en cuenta que todo se olvida, evidentemente…), por lo que quería ver cómo nos desenvolvíamos ante algo nuevo.
El texto de filosofía fue escrito por el filósofo español José Ortega y Gasset. Nunca di nada relacionado con él en el instituto, por lo que mis conocimientos previos del autor o sus ideas eran nulos. Realmente me gustó mucho ese texto. Eran unas pocas líneas, pero me dio tema para tratar a lo largo de 4 páginas. Muy interesante. Y con el añadido de que sabía que no tenía que sacar ninguna nota, pues pude expresarme claramente y sin presiones.
El de historia de España fue recogido del periódico “El Tiempo” en el año 1898. De marzo, creo. Trataba, evidentemente, de la situación de España por esa época y de su caída. Acerca de ese texto no escribí mucho. No hice más que parafrasear y decir de varias maneras distintas la crítica que hacía el autor, la situación de España y demás. Pero no me quedé suficientemente satisfecho.
La prueba de inglés consistió en un texto a analizar, una serie de preguntas a las que responder y un tema sobre el que escribir una breve redacción. Fue bastante parecido al examen de PAU, pero con menos preguntas, ya que teníamos menos tiempo.
Y, por último, la prueba de materia de modalidad: a cada uno nos dieron un sobre con dos exámenes de dos de las tres asignaturas específicas que cada uno tenía. En mi caso, biología, química y matemáticas, me dieron los exámenes de química y matemáticas. Me hubiera gustado que me tocara el de biología. Recuerdo aún muchas de las típicas preguntas que solían hacer en los exámenes… Era mi asignatura favorita. Bueno, a lo que iba: al ver los compuestos de química me dio una fatiga (no recuerdo absolutamente nada), así que, sí o sí, opté por el de matemáticas de bachillerato. El examen no fue tan sencillo como los anteriores, pero tampoco imposible. A excepción de uno de los cinco ejercicios, que sé que tuve horriblemente mal, todo satisfactoriamente completado.
Eso es todo. La convocatoria consistió en esas cuatro pruebas. Creí que tendríamos que redactar también un comentario de texto para lengua. Pero, por lo visto, la expresión que pudieran deducir de ese ejercicio ya la valorarán de los otros dos que hicimos.
Y bien, ¿cuál es el Premio Extraordinario para el cual se celebra esta convocatoria?
NI IDEA.
Hemos hecho el examen, pero en ningún momento nos han mencionado cuál es la recompensa. Unos dicen que una beca para el segundo año de carrera. Otros, una compensación económica. Luego también están los que se decantan más por algún premio material o algo parecido a un viaje… Quién sabe.
Lo único que nos han dicho es que si quedamos en un determinado ranking con las notas de esta prueba podremos participar en la convocatoria nacional, en la cual, si se gana, hay una compensación económica considerable.
En definitiva, me lo pasé bastante bien en la prueba. Los exámenes fueron realmente divertidos al no tener la presión de la consecuente nota. Fui con una amiga y me encontré con un antiguo compañero del instituto que está estudiando en Madrid. Y, bueno, por intentarlo que falte. Esta es una de las pocas maneras en las que puedo ayudar a mi madre económicamente.
That’s all!
XO
Gimnasio
Estoy MUER-TO.
Ando llegando a casa tras una tarde en el gimnasio.
Yo no soy muy deportista, pero para poder cambiar la bola de grasa que tengo por cuerpo por algo más aceptable decidí empezar a ir a uno situado cerca del centro comercial 7 Palmas al que iba a mi madre con unas compañeras del trabajo desde hacia tiempo. Empecé en octubre, y continué hasta diciembre. En Navidades viajé y ya se rompió la continuidad. A la vuelta de las vacaciones comenzó la recta final de los exámenes de mi carrera. Exámenes que terminaron los primeros días de febrero. Luego, una semanita de descanso. Y, claro, como en el gimnasio se paga mes completo, pagar para 15 días como que no.
Por lo que anteayer día 1 fue cuando lo retomé.
Estoy empezando a ir con mi superamiga L, que vine a saber que estaba en el mismo gimnasio que yo desde hacía dos años la semana pasada. Lo que en horarios distintos.
Me estoy intentando adaptar a su rutina: va a GAP de 7:00 a 7:45 y a spinning de 8:00 a 8:45.
Yo antes iba de 5 a 6 para hacer los ejercicios de la tablita que me marcó mi entrenador.
Lo que tengo pensado es hacer mi tabla de pesas, máquinas y demás de 7:00 a 8:00, y luego meterme en spinning con superL.
El primer día llegué tarde y fui sólo a spinning. Agotador. Fue mi primera clase.
Vale, bien.
Pero, hoy, ha sido mi primer día de puesta en práctica de mi plan.
Y, si lo del día 1 fue agotador… Hoy… Hoy… Ha sido…
Sólo os puedo decir que a partir de ahora ninguna película de terror me dará más miedo que las paredes de ese gimnasio. No siento los dedos con los que estoy escribiendo esto xDDD
A todo esto, en lo que contaba mi historieta ya he llegado a casa, por lo que dejo el iPhone y a la ducha.
Quiero dormir x_x
Nos vemos!
XO
Concierto
Es tarde. Tengo sueño.
Acabo de llegar a casa tras unas horas en Playa del Inglés viendo tocar al grupo de música de un compañero de la Universidad. Ha estado bastante bien. La música, aunque muy alta, era genial.
Tras un buen rato hablando, hemos vuelto a nuestras respectivas casas.
Y yo tengo sueño.
Mucho sueño.
Debería ir a dormir.
Sí, va a ser lo mejor.
Buenas noches.
La Red Social
Buenas noches.
Acabo de llegar de ver La Red Social con un amigo. Me ha parecido muy buena. No espectacular ni increíble, pero sí muy buena.
El argumento es ciertamente atractivo debido a las exageraciones que se llevaron a cabo en la historia de Mark Zuckerberg por motivos comerciales.
La banda sonora no me ha parecido destacable pese a haber escuchado varias veces que es un punto fuerte del film.
Como siempre, he absorbido la actitud del protagonista de la película. Ya se me pasará en un par de días. Pero el rato que llevo en el ordenador ya he intentado comprender el código fuente de la página principal de YouTube. Ahí lo dejo.
Voy a hacer algún programa con PCSpim para matar el ansia.
Pasad una buena noche.
Último sábado de vacaciones
Buenas noches.
Hace unas escasas horas llegué a mi casa tras un largo día fuera.
Alberto, un vecino y amigo mío, nos había invitado a mi primo y a mi a pasar un día en Aqualand, un corriente parque de atracciones acuáticas que hay al sur de Gran Canaria, porque tenía unos cupones de descuento que caducaban en poco.
Pues fuimos en Gobal (autobús insular) desde Las Palmas de Gran Canaria hasta Maspalomas, y de ahí a Aqualand en taxi (perdimos el último autobús).
Al llegar, dejamos las mochilas junto a la hamaca de la madre de Alberto (que vino con él) y comenzamos a probar atracciones.
Llegamos tarde, así que no pudimos montarnos en todas, pero bueno. Nos lo pasamos bastante bien.
El complejo cerró muy pronto (a las 4:30 ya nos estaban echando), así que esperamos a la Global que se nos había escapado en Maspalomas pero en sentido contrario.
Al llegar a Maspalomas, por decisión mía y de la madre de Alberto y en contra de este y mi primo, nos fuimos a la playa un buen rato. Eso ya era otra cosa. No se puede comparar la tibia y uniforme agua de una piscina con la fresca y dinámica agua de mar.
Alberto y mi primo Emilio estuvieron refunfuñando en un área apartada de la playa un buen rato mientras me bañaba. Pero al tercer baño cedieron y se dieron un chapuzón conmigo.
No muy tarde recogimos las cosas y ya volvimos a casa.
En estos momentos estoy bajo la agradable y pesada sensación “post-playa”. Dudo que aguante mucho más despierto.
Mañana disfrutaré de mi último día de vacaciones. Probablemente lo dedique a videojuegos (ya hablaré de mi última y emocionante adquisición :]).
Estoy nervioso por cómo será el mi primer día de Universidad. Supongo que es un cambio fuerte. Espero adaptarme rápidamente.
Aún no he comprado el material para las clases, así que durante esta semana he de ponerme las pilas.
Y bueno, os dejo, que he de revisar un par de cosillas más por la WWW antes de acostarme.
See you!
Hescrivan vien, poh faboh

Una de las pocas cosas que odio de Internet es el tópico que se ha creado a modo de excusa con la cual se puede escribir omitiendo reglas ortográficas y sintácticas a través de este medio. Esto, a su vez, se ha desplazado al papel.
Ya es “normal” ver ‘ola’ como saludo, ‘k tal?’, ‘wapo’ y muchos otros términos incorrectos. Pero, no estamos en clase, ¿no? O al menos esa es la excusa que siempre me ponen cuando intento corregir esos atentados contra la lengua española (y cualquier otra lengua, ya que estas derivaciones son utilizadas mundialmente). Y esto me sorprende enormemente cada vez que lo oigo: ¿NO ESTAMOS EN CLASE? ¿qué tiene que ver una cosa con la otra? Al salir del instituto o colegio las reglas ortográficas y sintácticas no cambian. La RAE no dicta normas únicamente útiles para realizar un examen de Lengua. Es nuestra lengua. Las ramificaciones regionales las comprendo, pero eso es una cosa, y otra completamente distinta es lo que se hace actualmente.
No sé si se debe a falta de cultura, al acceso a la información pero estudio y asimilación insuficientes, a la necesidad de destacar…
Teóricamente, en un principio, esto surgió como abreviaciones de términos utilizados frecuentemente para agilizar las conversaciones y poder escribir textos más rápidamente. Pero ya no es cuestión de ahorro de tiempo. Encuentro a diario cosas como “hecho de menos”, “haber” (cuando se quiere decir “a ver”), “demaciado” o “habrir”. Todas estas cuchilladas al diccionario (que me han producido un tic en el ojo al escribirlas) requieren el mismo número de pulsaciones o más que el término correcto. Por tanto, ya omito la posibilidad de que se traten de simples abreviaciones sin importancias.
La gente no sabe escribir. Y no hablo de poder redactar grandes textos, ya que yo mismo cometo muchos errores. Me refiero a “escribir”. Ahora se envían señas que el otro ha de interpretar, pudiendo significar muchas cosas. Cada vez es más difícil encontrar a personas que se expresen de manera correcta, precisa y cuidada.
He oído que a esto se le denomina el fenómeno HOYGAN.
De un modo u otro, no lo considero un signo de evolución o adaptación, sino una muestra de decadencia cultural pese a las increíbles oportunidades y medios para obtener información y aprender de los que disponemos hoy en día.
El Aprendiz de Brujo

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El Aprendiz de Brujo es la más reciente película de la multimillonaria corporación dedicada al entretenimiento, Disney.
Breve sinopsis extraída de esta web:
Balthazar Blake es un alto hechicero en el Manhattan de nuestros días que intenta defender la ciudad de su archi-enemigo Maxim Horvath. Balthazar no puede hacerlo solo, así que recluta -a su pesar- a Dave Stutler, un chico normal pero que oculta un gran potencial para que sea su protegido dándole un curso de inmersión en el arte de la antigua magia. Juntos deberán vencer a las fuerzas de la oscuridad. Dave tendrá que echar mano de todo su valor para sobrevivir al entrenamiento, salvar la ciudad y conseguir a la chica mientras se convierte en “El aprendiz de brujo”.
He ido a verla esta misma tarde, día del estreno (no por ningún motivo especial, tampoco estaba loco por que saliera) con Laura. Y lo cierto es que me ha sorprendido gratamente. Esperaba encontrarme con una película de ciencia ficción mediocre como la reciente Airbender o la ya no tan actual Percy Jackson y el ladrón del rayo.
La historia no destaca especialmente, pero en ningún momento se hace pesada. Los efectos especiales son realmente buenos. La banda sonora… Bueno, nunca presto atención a las bandas sonoras (excepto a la BSO de Sherlock Holmes, una delicia).
No tengo ninguna queja.
La recomiendo con creces.